Informe del Viaje a Irigoyen – Salta Feb 2007
Este viaje lo estuvimos esperando con muchas expectativas porque sentíamos en nuestros corazones que iba ser muy pero muy bueno y apararte porque era el primer viaje que en donde todo el equipo viajaba de nuevo.
Salimos de Córdoba el jueves a las 9.30 de la mañana en las dos camionetas, (la de Alejandro y la camioneta que nos presto el papá de Lucas y Esteban Godoy), tuvimos un viaje tranquilo, en donde disfrutábamos de cada instante que pasábamos juntos. Paramos a comer y a merendar para llegar a las 22.30 a la iglesia local del Pastor Juan Luís Patta.
Cuando llegamos nos estaban esperando afuera porque justo se había cortado la luz, pero en esos minutos la luz volvió, entonces pudimos saludar, presentarnos y entregar la ropa que habíamos traído de una iglesia del barrio renacimiento en Córdoba que había ofrendado a los hermanos. Luego fuimos a cenar, compartir un tiempo con los hermanos y fuimos a descansar porque el viaje nos había agotado, entonces nos llevaron a una casa, (la casa que el pastor estaba terminando para su familia), la verdad que nos sentimos honrados con los hermanos porque nos empezaron a dar todo lo mejor para que estemos lo más cómodos posibles, como colchones, sabanas, ventiladores (porque empezó a subir la temperatura a 47 o 50 grados con una humedad del 80% o más todo ese fin de semana), etc...
El viernes nos levantamos ordenamos las cosas en la casa que nos habían prestado y como al medio día fuimos a la iglesia para compartir el almuerzo con la familia pastoral y algunos hermanos, estuvimos compartiendo, disfrutando de un tiempo hermoso y viendo como los hermanos daban de lo mejor para atendernos. Luego fuimos a la casa donde estábamos para prepararnos para la noche que empezaba la actividad de este fin de semana. Fuimos a buscar el sonido que estaba muy cerca de la iglesia, también fuimos a visitar a los pastores de Embarcación, Marcos y Sara delgado, que estaban a tan solo 30km. Y de allí se arreglo que jóvenes de embarcación vinieran a participar de las noches a Irigoyen apoyando el evento.
La reunión empezó alrededor de las 21hs, alabando, adorando y Dios descendió de una forma muy tangible, Dios nos llevo a decretar y a poner los límites en lo espiritual a los brujos, hechiceros, y a descubrir que áreas estaban afectando en la ciudad, ponerle un freno. En medio de la alabanza y principio de la adoración, entonces se llego a un clima de adoración genuina en donde estábamos rendidos a los pies de Jesús hasta gente no creyente sintió y vivió algo sobrenatural en su cuerpo. Dios se empezó a mover entre los hermanos renovando, exhortando, y sanando a hermanos de cáncer, problemas de ovarios, problemas en la espalda, liberación. Su amor descendió, el Espíritu Santo con su paz nos inundaba los corazones, nuestras almas y nuestros cuerpos lo podían sentir.
Entonces Dios nos llevo a su palabra por medio de Alejandro en donde nos hablo directo y conciso que Misericordia quiero y no sacrificio, más conocimiento de Dios. Oseas6:6, Mat9:12-13, Mat 12:3-7 Dios nos hablaba de tener un continuo espíritu de perdón, de amor y no sacrificios sin sentidos, sino que apliquemos su palabra en los principios básicos como perdonar, generosidad, amor y que quiere que lo conozcamos para no perecer como el pueblo de Israel que le falto conocimiento, y mediante el conocimiento de Dios, El se iba encargar de enderezar nuestros caminos y todo lo demás iba ser añadido.
Al terminar la reunión fuimos a cenar, compartir un tiempo y de allí fuimos a descansar para el sábado que la actividad empezaba desde temprano.
El sábado por la mañana como a las 10.30 estábamos en la iglesia para empezar los talleres, Alejandro compartió la materia de recuperara el servicio a Dios, tal como Jesús lo había establecido. Basado en Mr. 12.30, viendo lo que es un siervo voluntario y llamado, analizando las 3 características principales para servir a Dios amor, humillación, servicio. Empezamos por el amor Jn 3:16, Jn 12:25-26 y el proceso de humillación donde muere el ego de cada uno Jn 14:15, Rom.1:21 en adelante, Jn 14:21, 1Cort.13:1-8, Fil.3:4-8, Fil.2:5-8, 1Ped.2:11-25.
Y al mismo tiempo los chicos habían ido a una radio en donde pudieron hablar y presentar Hechos de una Generación, de donde veníamos, que hacemos y que veníamos hacer a esta ciudad en este fin de semana, e invitar a las personas a que se acerquen.
Nos reunimos en la iglesia para almorzar y luego fuimos a refrescarnos por el calor, descansar para volver en la tarde con los talleres. A eso de las 16.30 empezaron las charlas (Natalia Ageitos y Lee David Cuellar) en donde se pudo compartir sobre al oración, la importancia y lo que la palabra nos indica sobre ella, tomando conciencia que es una arma que Dios nos dio para ponerla en practica, y usando efectivamente es una arma atómica, también sobre la pasión, adrenalina por lo que Dios nos pone, por todo lo que hacemos y lo hagamos para El. Que no caigamos en la rutina de las cosa sino que halla esa pasión por El de conocerlo más, de enamorarnos más y la adrenalina de hacer lo que nos dice que hagamos con todo nuestro corazón, sin perder el enfoque.
Por la noche empezamos la reunión como el día anterior alabando, adorando, agradecidos por lo que Dios estaba empezando hacer, los corazones estaban alegres, Dios empezó a descender y ministrar desde la alabanza edificando y fortaleciendo los espíritus, llegando a un clima de adoración profunda en donde la música ministraba y el Espíritu Santo se movía, tocando a la gente, restaurando, dando nuevas fuerzas, nos estaba preparando para la palabra que nos quería hablar, fue así que Dios nos hablo, de ver una realidad, que la vida hay que aprobar materias para subir de nivel, para crecer, madurar, nos hizo entender que la iglesia es la escuela de la vida, en donde nos enseña como crecer y avanzar. Porque en la vida hay materias básicas que rendir y aprobar para pasar a otro nivel o espera, igual que la escuela y según vayamos avanzando Dios nos va dando y mostrando las respuestas, abriendo puertas y el conocerlo a El. Porque el nos da la sabiduría para conocerlo, y para aprobar lo que nos pone al frente.
Y los jóvenes pasaron al frente y Dios descendió de una forma impresionante se rompieron los odres viejos, las plumas y los picos de las águilas se terminaron de romper y arrancar, se estaba dando a luz una nueva generación que pone en practica los principios, valores de Dios en sus vidas para poder mostrar su reino en la tierra, algunos sentían como fuego que los quemaba, otros como lluvia, otros como agua que los inundaba, otros escalofríos, era el Espíritu Santo que estaba obrando en los corazones de cada joven esa noche.
Luego nos fuimos a cenar y sin esperar ningún segundo más nos
fuimos a descansar porque estábamos muy cansados de toda la actividad que se había desarrollado, llegamos a la casa y por sorpresa no había agua, se había terminado y el calor era impresionante, tuvimos que traer agua de una canilla de afuera para poder refrescarnos un poco y poder descansar, pero lo hermoso fue que no nos quejamos sino que entendíamos que era por algo que teníamos que pasar, que era pasajero, Dios estaba con nosotros, además estábamos viendo su mano obrar en medio de nosotros y de los hermanos, esto era lo que nos llenaba el corazón de alegría y paz.
El domingo nos levantamos temprano buscamos agua para poder alistarnos porque los talleres empezaban a las 10.30; llegamos a la iglesia y Alejandro termino de dar la materia de recuperando el servicio a Dios mostrándonos como Jesús dejo el ejemplo del servicio y llegar ante Dios y El nos diga buen siervo fiel, entra en el gozo de tu Señor. 1Tel 3:1-15, 1Ped.2:21, 1Cort.11:1, 4:16, hechos 6:1-7, Judas3-16, Nm 16:31-35, Col3:17, Fil 2:3-8, 1Cort.9:19, 2Cort.12:15, Col 1:24-25.
Al terminar se oro por los hermanos para que estas características del servicio se despierten y empiecen a vivir en cada uno de los que estaban y puedan transmitir a otros lo mismo.
Después fuimos a almorzar, compartir un tiempo con los hermanos, luego nos retiramos a descansar, para volver por la tarde para terminar el ciclo de los talleres de ese fin de semana. Como a las 16.30 volvimos a la congregación y compartimos los últimos talleres (en donde se agrego uno más dado por Carlos Diagosta) compartiendo el tiempo llego, estamos preparados? Rompamos las estructuras, los odres viejos, el nuevo vino se derrama sobre nuestra vida para crecer y avanzar en los desafíos de Dios, la obediencia que nos demanda Dios en sus planes y propósitos de nuestra vida, para poder alcanzar la meta, y santificación e integridad, Dios nos hizo volver a recordar que estas dos características, que si o si deben estar en nosotros. Como Job en integridad en actos y palabras además santidad para poder ver a Dios, apartados para el, mostrando su carácter, responsabilidad y sus principios de vida.
Luego unos hermanos nos prestaron su casa para poder refrescarnos porque el agua no había vuelto, entonces fuimos todo el equipo y los invadimos por una hora y media alistándonos para la noche en donde se iba a terminar la obra de este fin de semana.
Llego la ultima noche los corazones estaban expectantes porque era el ultimo día y empezamos alabando y recordando las grandezas de Dios, todo lo que ha hecho y pasamos a la adoración porque ya era una necesidad de expresar gratitud y derramar nuestros corazones ante el rey y la presencia de Dios fue tremenda, se podía ver un humo que cubría el ambiente, todos absolutamente todos, grandes y chicos estaban con un mismo sentir rendidos a los pies de Jesús, adorando, no hay palabras para explicar lo que vivimos, su presencia fue gloriosa, generando cánticos nuevos de una adoración suprema, en donde no importaba el tiempo o quien estaba a lado nuestro, solo importaba Dios y nuestra comunión con El, Jesús se estaba paseando, El Espíritu Santo estaba tocando los corazones terminando su obra de ese fin de semana.
Y nos llevo a la palabra a ver que nuestro éxito en la vida no es la prosperidad económicamente, dejando en claro que no esta mal sino que esto no indica éxito. Sino que el éxito según la palabra esta en pasar las pruebas, aflicciones, opresiones, y dificultades de la vida, mostrando a Dios, agradecer por pasar por estas situaciones porque somos dignos de ellos y por medio de ellas podemos dar vida, mostrando a Dios y sobre todo por medio de la obediencia de lo que nos pide que hagamos, es como se mide el éxito en la vida de un creyente y que la prosperidad viene como bendición de Dios y no rige éxito.
Después agradecimos a los hermanos por habernos recibido con tanto cariño, por su afecto y ellos oraron por nuestras vidas, luego pudimos compartir un tiempo hablando con los hermanos charlando, despidiéndonos, sacándonos fotos, más tarde pasamos a cenar, nos despedimos de los hermanos, de la familia pastoral y nos fuimos a descansar porque el lunes volvíamos a córdoba por la mañana.
Llegamos el lunes como a las 23.30hs, gracias a Dios el viaje fue tranquilo. Agradecemos a todos los que estuvieron orando, sus oraciones fueron respondidas, Dios obro y marco los corazones, y estaremos volviendo a Irigoyen en septiembre para un congreso de jóvenes.
Muchas gracias por tu tiempo, bendecimos sus vidas y los amamos. Hechos de una Generación – Lee David Cuellar 



















Etiquetas: Viajes 2007
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